Próspero Cabrera Villanueva dedicó 25 años de su vida a revitalizar la ganadería lechera en el Perú, iniciando su gestión en 1996. Como jefe del Banco Nacional de Semen, el cual es parte del Programa de Mejoramiento Animal (PMA), afrontó el desafío de reconstruir física, económica y técnicamente el Banco Nacional de Semen.
Lideró diversas iniciativas para fortalecer la ganadería lechera, como la firma de convenios con importantes establos del país: Rancho Bali, Vítor-Gloria, El Labrador-UNALM, Don Matías-Angus, La Querencia-El Lecherito, Santa Juana-Camay, Milkito-El Escorial y Monteverde-Pacasmayo. También organizó reuniones anuales en celebración del aniversario del Banco, participó activamente en ferias ganaderas y promovió capacitaciones dirigidas a técnicos y estudiantes.
Durante su mandato, logró incrementar la distribución de dosis de semen de toros, pasando de 10,000 a 100,000 al año. Este crecimiento incluyó el uso de diversas razas adaptadas a las tres regiones naturales del Perú, tales como Holstein, Brown Swiss, Simmental, Gyr Lechero, Jersey, Blonde d’Aquitaine y Angus.
Gracias a su dedicación y visión, el Banco Nacional de Semen se consolidó como el primer centro autorizado para la producción de semen bovino congelado en el país, marcando un hito en la ganadería peruana.
El legado de Próspero Cabrera Villanueva perdura, y su visión continúa siendo el pilar del Programa de Mejoramiento Animal, que sigue trabajando para impulsar el desarrollo de la ganadería en el Perú.